lunes, 22 de junio de 2015

SANTOS: UN HOMBRE DE PAZ CON ESTATURA DE ESTADISTA.

Por Miguel Galvis.

Como toda nación civilizada, debe hacer uso de la diplomacia de Estado, para defender los intereses de todos los colombianos. No para defender ex-presidentes pendencieros que se entrometen en la vida política de otras naciones, según sus mezquinos intereses políticos.



El presidente Santos es un hombre de Estado, y en eso se diferencia del estilo pendenciero de su antecesor, que por querer conservar el poder estuvo cerca de llevarnos a una guerra con Venezuela, bombardeó el territorio del Ecuador, y fue incapaz de atender adecuadamente el proceso litigioso con Nicaragua, que después pedía resolver militarmente.



Con proceso de paz o sin él, la constitución política establece que: “Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberanía nacional, en el respeto a la autodeterminación de los pueblos y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional aceptados por Colombia. De igual manera, la política exterior de Colombia se orientará hacia la integración latinoamericana y del Caribe.”


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